El Qhapaq Ñan es una red vial de 60,000 km que unió el Imperio Inca. Patrimonio Mundial por la UNESCO, hoy conecta comunidades y atraviesa diversos paisajes desde los Andes hasta la costa.

Es el tramo más famoso a nivel mundial y conecta la ciudad del Cusco con la ciudadela de Machu Picchu a través de una ruta de 39 a 43 kilómetros que atraviesa diversos pisos ecológicos, desde altas montañas hasta ceja de selva. El trayecto incluye sitios impresionantes como Wiñayhuayna e Intipata, y su acceso está estrictamente regulado, requiriendo una reserva anticipada con agencias autorizadas debido a su importancia histórica y belleza paisajística.
Considerado uno de los centros administrativos más importantes de la sierra central, este sitio destaca por su enorme plaza y un impresionante ushnu (pirámide ceremonial) de piedra finamente tallada. Ubicado en el tramo que une Cusco con Quito, Huánuco Pampa servía como un punto logístico crucial donde se almacenaban grandes cantidades de recursos en sus cientos de colcas, reflejando la capacidad organizativa del imperio.
Este complejo fue diseñado para ser una "réplica" del Cusco y funcionaba como el centro administrativo principal del Chinchaysuyu. Sus estructuras más emblemáticas son el Templo del Sol y un ushnu de cinco plataformas con una silla de piedra tallada para el Inca, siendo un punto de parada obligatorio en la ruta troncal de la sierra donde se realizaban importantes ceremonias estatales y religiosas.

Ubicado en el extremo norte del Perú, cerca de la frontera con Ecuador, Aypate es un centro administrativo-ceremonial situado en una zona de bosques de neblina. Este sitio resalta por su arquitectura monumental integrada con el entorno natural, incluyendo un acllawasi (casa de las escogidas) y una plaza principal, sirviendo como el nudo de comunicación más importante para el control de los territorios del norte.
Este tramo transversal es uno de los más largos registrados, uniendo el centro administrativo de Hatun Xauxa en la sierra con el santuario oráculo de Pachacamac en la costa. Durante el recorrido de aproximadamente 223 km, los viajeros atraviesan la cordillera del Pariacaca, un nevado sagrado o "Apu", demostrando cómo el camino no solo tenía fines prácticos sino también una profunda conexión espiritual con las deidades de las montañas.
Ubicado en el valle del río Pisco, es uno de los centros administrativos incas mejor conservados de la costa. Debe su nombre al color rojo, blanco y amarillo de sus muros de adobe, que aún conservan gran parte de su pintura original. Era un punto estratégico de control y descanso en el camino que conectaba la costa sur con la sierra central.
Estos sitios forman parte del tramo que se interna hacia la selva alta. Choquequirao, a menudo llamada la "hermana sagrada de Machu Picchu", es una impresionante ciudadela de difícil acceso que controlaba el paso hacia la Amazonía. Por su parte, Vitkos fue uno de los últimos refugios de la resistencia inca de Vilcabamba tras la llegada de los españoles
Se realiza anualmente coincidiendo con el solsticio de invierno y el Día del Campesino. La ceremonia recorre puntos clave que eran el corazón del Qhapaq Ñan en el Cusco: el Templo del Qorikancha, la Plaza de Armas y la explanada de Sacsayhuamán. Es la representación histórica más grande del Perú, donde se rinde culto al sol como lo hacían los antiguos gobernantes del imperio.
Organizada anualmente por el Ministerio de Cultura durante el mes de noviembre, esta serie de eventos busca sensibilizar a la población sobre la importancia de conservar el sistema vial andino. Incluye caminatas guiadas por tramos recuperados, exposiciones fotográficas, talleres de cerámica y conferencias académicas en diversas regiones como Áncash, Junín y Lima, permitiendo que las comunidades locales y el público general reconecten con la historia del "Gran Camino"
La vegetación a lo largo del camino varía drásticamente desde la costa desértica hasta la selva alta, destacando en las zonas andinas especies como el Ichu (paja brava), fundamental para el forraje y la construcción de puentes, y la Puya Raimondi, una planta que puede alcanzar los 10 metros de altura. En los valles interandinos y zonas de ceja de selva, el camino está rodeado de bosques de Polylepis (Queñual), orquídeas de formas exóticas, árboles de quina símbolo del escudo nacional y una inmensa variedad de plantas medicinales y alimenticias como la quinua, la kiwicha y miles de variedades de papas nativas que han sido preservadas por las comunidades que habitan la ruta.
El sistema vial es el hábitat de especies emblemáticas de los Andes, siendo los camélidos sudamericanos como la llama, la alpaca y la vicuña los más visibles, ya que han sido compañeros de ruta desde tiempos incaicos. En las zonas más altas y remotas es posible avistar al Cóndor Andino sobrevolando los tramos de montaña, mientras que en los bosques de neblina destaca la presencia del Oso de Anteojos (o Ucumari) y el Gallito de las Rocas, el ave nacional del Perú. Además, la red vial conecta ecosistemas donde habitan pumas, tarucas (venados andinos) y una gran diversidad de aves migratorias que descansan en las lagunas altoandinas que bordean el camino
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