Santuario con más de 210 especies de aves donde lagunas y humedales albergan fauna migratoria en un ecosistema costero único protegido por el Estado para la conservación biológica.
El 24 de febrero de 1984.
En la costa del departamento de Arequipa, en los distritos de Mejía y Dean Valdivia, a escasos metros de la línea de la marea del Océano Pacífico.
Peru es de 21°C con condiciones nubladas.

Punto turístico más emblemático del santuario, destacándose por ser el mirador más alto al estar ubicado sobre una duna de arena.
Es la más extensa del sistema y funciona como el corazón del avistamiento de aves residentes y migratorias dentro del área protegida. Cuenta con una red de hasta cuatro miradores estratégicos distribuidos a lo largo de sus orillas, permitiendo observar de cerca a las parihuanas (flamencos), zambullidores y diversas especies de patos que encuentran en sus aguas un ecosistema de alimentación seguro y tranquilo durante todo el año.
Representa la zona de mayor riqueza biológica del santuario, donde el agua dulce del río se encuentra con la salinidad del mar para formar un estuario dinámico. Este sector es fundamental para observar especies tanto marinas como dulceacuícolas, destacando la presencia de pelícanos peruanos y diversas variedades de gaviotas que se agrupan en las riberas arenosas.
Es el punto de partida obligatorio para todo turista, diseñado para brindar una base educativa antes de iniciar los senderos. En este espacio, gestionado por el personal del SERNANP, se exponen datos científicos sobre las rutas migratorias de las aves que llegan desde el Ártico y la Patagonia.
Cuerpo de agua de aproximadamente cinco hectáreas que se forma gracias a las filtraciones y crecidas estacionales del río Tambo. Es un sitio particularmente interesante porque presenta una dinámica hídrica distinta a las lagunas permanentes, permitiendo la observación de aves que prefieren aguas menos profundas y orillas lodosas, lo que añade diversidad al registro visual de los observadores de aves que recorren el sector sur del área protegida.
Ofrece una experiencia distinta al paisaje abierto de las lagunas, ya que atraviesa una zona densa de arbustos y árboles medianos cerca de las fuentes de agua. En este hábitat, los visitantes pueden avistar especies terrestres y aves de menor tamaño, como el fringilo apizarrado o el turtupilín, que no suelen exponerse en los espejos de agua.

Se extiende a lo largo del litoral del santuario, es el lugar ideal para observar aves netamente marinas y playeras que no ingresan a los humedales dulces. Aquí es común ver grandes grupos de playeros blancos y diversas especies de gaviotas que interactúan con la orilla del mar.
Representan el vínculo cultural con las comunidades vecinas de Deán Valdivia y Mejía, donde artesanos locales trabajan fibras vegetales extraídas de manera sostenible del santuario. Los visitantes pueden observar o adquirir productos elaborados con junco y totora, lo que permite comprender el uso ancestral de estas plantas y cómo la conservación del humedal beneficia económicamente a la población local a través de la producción de bolsos, sombreros y diversos adornos.
Festividad institucional más importante, conmemorando su creación en 1984 con ceremonias protocolares, izamientos de bandera y sesiones solemnes en la Plaza de la Agricultura de Mejía. Durante esta fecha, el SERNANP suele organizar actividades educativas, jornadas de limpieza y ofrece ingreso gratuito al público.
Evento clave debido a la condición del santuario como Sitio Ramsar de importancia internacional. Las actividades incluyen talleres de sensibilización, charlas sobre el ciclo del agua y visitas guiadas especiales centradas en explicar por qué este humedal es vital para las aves que migran desde el Ártico y la Patagonia.

El santuario es hogar de 211 especies de aves, de las cuales unas 80 son residentes (como la choca de pico amarillo, el ostrero común y la garza azul) y el resto son migratorias que llegan desde el Ártico, la Patagonia y los Andes, destacando la gaviota de Franklin y las parihuanas (flamencos). Además de las aves, el ecosistema alberga mamíferos como el zorro costeño y el hurón (grisón), reptiles como lagartijas de los arenales, y una variada fauna acuática en la que sobresalen peces como la lisa, el pejerrey y poblaciones de camarón de río en el estuario del río Tambo.
Las especies predominantes son el junco (Scirpus americanus) y la totora (Typha angustifolia), que forman densos rodales esenciales para el anidamiento de las aves. En las zonas más secas y salinas destacan los gramadales de grama salada (Distichlis spicata), mientras que en las orillas de los espejos de agua y drenes se encuentran plantas flotantes como las lentejas de agua (Lemna spp.) y, en el monte ribereño cercano al río Tambo, especies arbustivas y arbóreas como el pájaro bobo (Tessaria integrifolia) y el sauce.
Ecoturismo | Senderismo | Fotografía
Dirección: Distritos de Mejía y Deán Valdivia, Provincia de Islay., - Islay
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