El canotaje en Lunahuaná es una aventura en el río Cañete que combina rápidos emocionantes, paisajes del valle y seguridad con guías certificados, ideal para todo nivel.
Este tramo del río Cañete es uno de los más utilizados para principiantes, ya que presenta rápidos de clase II a III, lo que permite una experiencia segura pero emocionante. El recorrido atraviesa paisajes del valle de Lunahuaná con zonas agrícolas y montañosas, y es ideal para quienes realizan canotaje por primera vez o para grupos familiares, siempre acompañado de guías certificados y equipos de seguridad.
El tramo Catapalla - Lunahuaná combina adrenalina moderada y paisajes naturales, con rápidos de clase II y III que se vuelven más dinámicos en temporada de lluvias. Es uno de los recorridos más populares entre turistas nacionales y extranjeros, ya que ofrece una duración adecuada y un equilibrio entre emoción y control, permitiendo disfrutar del río Cañete.
Este recorrido es más largo y continuo, ideal para quienes desean una experiencia de canotaje más completa. Sus rápidos son mayormente de clase II a III, lo que lo hace apto para principiantes y nivel intermedio, mientras se navega rodeado de paisajes característicos del valle, como cerros, vegetación ribereña y zonas rurales.

Considerado el tramo más exigente del valle presenta rápidos de clase III a IV, especialmente en época de mayor caudal. Está orientado a personas con experiencia previa o que buscan un nivel más alto de adrenalina, ya que incluye secciones técnicas y mayor velocidad del agua, manteniendo siempre estrictos protocolos de seguridad establecidos por los operadores turísticos autorizados.
Permite el desarrollo de un monte ribereño y vegetación variada a lo largo de sus orillas. En estas zonas húmedas crecen árboles y arbustos resistentes como huarango (Acacia macracantha), algarrobo (Prosopis pallida), chilco, chilca, sauce (Salix chilensis), caña brava (Gynerium sagittatum) y cardo (Tillandsia latifolia), mientras que en el valle agrícola se integran especies frutales y cultivadas como uvas de vid, palto, granado, níspero y guanábana.
Destacando especialmente aves del bosque ribereño y del valle, entre ellas especies como el fringilo-inca grande (Incaspiza pulchra), turtupilín semialbino (Pyrocephalus rubinus), fringilo apizarrado (Xenospingus concolor) y el carpintero andino (Colaptes atricollis), además de otras aves como garzas, vencejos y colibríes que frecuentan áreas cercanas al agua y cultivos. En las aguas del río y sus bordes también habitan peces nativos como mojarra, pejerrey y bagre.
Fotografía | Natación