La Reserva Nacional San Fernando, en Ica, protege ecosistemas costeros, desérticos y marinos, hogar de lobos marinos, aves guaneras y flora ribereña única.
Se encuentra ubicada en los departamentos de Ica y Nasca, en la costa sur del Perú, y es un área protegida que combina ecosistemas marinos, costeros y desérticos.
El clima es árido costero, con temperaturas que varían entre 16 °C en invierno y hasta 34 °C en verano, y recibe humedad parcial de la neblina costera que alimenta las lomas y estuarios.

El cóndor hembra presente en la Reserva Nacional San Fernando es un ejemplo de la fauna altoandina que utiliza los corredores costeros de la reserva para desplazarse entre las montañas y el litoral; estas aves, de gran envergadura y plumaje negro con detalles blancos, desempeñan un papel crucial como descomponedoras naturales, controlando poblaciones de carroña y manteniendo el equilibrio ecológico.
La Ensenada de San Fernando es el principal atractivo de la reserva por su espectacular paisaje costero donde el mar Pacífico abraza dunas y acantilados. Este accidente geográfico único, con dos puntas paralelas y un islote central, ofrece oportunidades excepcionales para observar fauna marina como lobos marinos, pingüinos y aves guaneras, así como para disfrutar de la playa, deportes náuticos y pesca deportiva.
Zona especialmente visitada dentro de la reserva, conocida por sus playas de arena fina y la abundante biodiversidad marina que se concentra allí, lo que la convierte en un punto ideal para el ecoturismo, el buceo, la pesca deportiva y la observación de especies como aves costeras, lobos marinos y cetáceos.
En los alrededores del río Grande, cerca del cerro Huaricangana, se encuentra un parque geológico de gran interés donde los visitantes pueden apreciar formaciones rocosas y paisajes panorámicos desde la cima al borde del mar, combinando geodiversidad con la riqueza biológica de lomas costeras y bosques ribereños.
Sitio destacado por sus formaciones rocosas espectaculares, incluyendo estructuras conocidas como “la catedral”, y por servir como hábitat para colonias de lobos marinos y pingüinos de Humboldt, ofreciendo experiencias únicas de observación de fauna y conexión con la naturaleza costera del sur peruano.
El cerro Huasipara, con 1 790 m sobre el nivel del mar, es el punto más alto de la costa peruana, con vistas panorámicas sobre el mar y el desierto que pueden ser apreciadas desde sus laderas, aportando un atractivo adicional de interacción entre geografía montañosa y litoral.
Dentro de la reserva se han identificado más de 40 geositios de valor científico y turístico, entre ellos las terrazas marinas frente a Marcona y formaciones como las terrazas del cerro El Huevo y Tres Hermanas, que resaltan los procesos tectónicos y geomorfológicos de la región y son puntos destacados para el geoturismo y la educación geológica.

En la Reserva Nacional San Fernando se exhibe ocasionalmente un esqueleto de ballena jorobada, que sirve como pieza educativa y muestra la presencia de estos gigantes marinos en el litoral peruano durante sus migraciones; este esqueleto permite apreciar la estructura ósea del cetáceo, incluyendo la columna vertebral y costillas que caracterizan a la especie Megaptera novaeangliae, destacada por su tamaño imponente y sus patrones de comportamiento en el mar
Se conmemora el aniversario de creación de la reserva con actividades como talleres educativos, charlas sobre conservación, eventos recreativos y acciones de sensibilización para destacar la importancia de proteger este ecosistema marino‑costero donde confluyen fauna de mar y sierra, como lobos marinos, guanacos y cóndores andinos.
La Reserva Nacional San Fernando participa en el Global Big Day, un evento internacional de observación de aves organizado por el Cornell Lab of Ornithology, durante el cual especialistas y visitantes registran y monitorean especies, promoviendo la investigación participativa y la valoración de la avifauna local.
Entre sus habitantes se encuentran aves guaneras como el guanay, el piquero y el pelícano, además de especies amenazadas como el pingüino de Humboldt, la chuita y el potoyunco; mamíferos marinos como la nutria (Lontra felina), el lobo marino fino y chusco, y más de una decena de cetáceos (ballenas y delfines), así como mamíferos terrestres altoandinos como el zorro andino, puma, gato andino y guanaco que transitan el área.
La flora de la reserva combina elementos marinos y terrestres que sustentan una compleja red ecológica: en el ambiente marino hay diversas microalgas y algas marinas que sirven de alimento, refugio y zona reproductiva para peces e invertebrados, mientras que en las zonas ribereñas los bosques relictuales están dominados por especies adaptadas al desierto costero como el huarango (Prosopis pallida) y el toñúz (Pluchea chingoyo)
Ecoturismo | Senderismo | Fotografía | Aviturismo
Dirección: Reserva Nacional San Fernando, departamentos de Ica y Nasca, Perú., - Nazca