El Templo de la Luna es una huaca sagrada inca tallada en roca natural y declarada Patrimonio Cultural de la Nación. Es un centro místico de fertilidad con altares y grabados de animales.
Se localiza a 2 kilómetros al noreste de Cusco, cerca de Q'enqo, Perú.
Es frío y seco, con temperaturas que oscilan entre los 0°C y 20°C.

Es el corazón del templo. Se trata de una caverna natural cuyo interior fue tallado para crear altares y nichos. Su nombre popular se debe a que la forma de la cueva y la entrada de luz cenital han sido interpretadas como una representación del útero materno.
Ubicado dentro de la cueva, es una mesa circular de piedra. Se cree que allí se realizaban rituales a la Mama Killa (Luna) y sacrificios de llamas, ya que en noches de luna llena la luz impacta directamente sobre esta superficie.
En la parte exterior de la gran roca, se pueden observar tallados desgastados del cóndor, el puma y la serpiente, que representan la conexión entre el mundo celestial, el de los vivos y el de los muertos.
Un sector en la parte superior de la roca donde los incas estudiaban los ciclos lunares y solares para organizar su calendario agrícola.
Se ubica a pocos metros de la roca principal. Es una formación donde se pueden ver los restos de un tallado que representa a un mono, animal vinculado con la selva (Antisuyo), lo que demuestra la conexión de este lugar con las regiones amazónicas.

Son túneles y grietas naturales en la roca caliza que los Incas modificaron. Se cree que simbolizaban el paso al Uku Pacha o mundo de abajo y eran utilizados en ritos de iniciación.
En los alrededores se pueden observar pequeños tramos de andenes. A diferencia de los agrícolas, estos tenían un fin ornamental y sagrado, delimitando el espacio de la huaca y protegiendo el suelo de la erosión.
En la parte superior de la formación rocosa existen tallados en forma de asientos o plataformas desde donde los sacerdotes incas podían observar el movimiento de los astros y dirigir ceremonias frente a la explanada.
Existen pequeñas canaletas labradas en la piedra que servían para el transporte de líquidos (agua o chicha) durante las libaciones y ofrendas rituales a la tierra.
Es el espacio abierto frente a la roca principal donde se congregaba la población para participar en las ceremonias públicas, manteniendo una conexión visual directa con los altares superiores.
Evento más significativo en el Templo de la Luna, donde chamanes y comunidades locales se reúnen para realizar "pagos a la tierra" mediante ofrendas de hojas de coca, chicha y semillas, aprovechando la poderosa energía que se le atribuye a esta huaca.
Ocurren mensualmente según el calendario lunar, atraen a visitantes y grupos místicos al interior de la caverna del templo, ya que es el momento en que la luz de la luna entra por una grieta en la roca e ilumina el altar central, recreando rituales ancestrales de fertilidad.
El templo sirve como un espacio de peregrinación y conexión espiritual previo a la escenificación del Inti Raymi, integrándose en las rutas de caminata que conectan Sacsayhuamán con otros sitios sagrados del Antisuyo
Destacando la presencia del ichu (Stipa ichu), un pasto pajonal que cubre gran parte de las laderas, y árboles de queuña (Polylepis) en las zonas más resguardadas; también es común observar arbustos de muña y chilca, así como diversas variedades de cactus y flores silvestres como la cantuta, conocida como la flor sagrada de los incas.
Albergan diversas aves altoandinas como el cernícalo americano (Falco sparverius), el colibrí gigante y el chingolo (gorrión andino); aunque es una zona cercana a la ciudad, aún es posible avistar pequeños mamíferos como la vizcacha entre las grietas de las rocas y, ocasionalmente, zorros andinos en las partes más altas, además de la presencia constante de ganado doméstico como llamas y alpacas que pastan en las explanadas.
Fotografía
Dirección: Se encuentra en la región de Cusco, dentro de la provincia y distrito de Cusco, en el sureste de Perú., - Cusco