El Parque Nacional del Río Abiseo, protege bosques nublados, gran biodiversidad y sitios arqueológicos únicos, y es Patrimonio Mundial Mixto de la UNESCO.
Se ubica en la provincia de Mariscal Cáceres, región San Martín.
Presenta un clima húmedo y variable, desde tropical cálido en zonas bajas hasta frío y lluvioso en las partes altas.

Situado en lo alto de una colina dentro del parque, Gran Pajatén es un complejo arqueológico prehispánico de la cultura Chachapoyas compuesto por al menos 26 estructuras circulares de piedra con terrazas y escaleras. Su arquitectura detallada, decorada con mosaicos que incluyen motivos humanos, de aves y geométricos, refleja una ocupación antigua que se remonta al año 200 a. C. y fue posteriormente ampliada en épocas posteriores. Este sitio, rodeado de bosques nublados y quebradas, es emblemático por su valor histórico y su integración con el paisaje natural.
El complejo de Los Pinchudos es otro sitio arqueológico destacado, conocido por sus tumbas funerarias construidas en una cornisa de roca en medio del bosque de niebla. Estas estructuras presentan techos de madera y decoraciones coloridas, además de figuras antropomórficas que le dan nombre al lugar. Su diseño funerario y su emplazamiento en un precipicio lo convierten en un ejemplo único de la arquitectura funeraria de la cultura Chachapoyas.
Impresionante caída de agua alimentada por las intensas lluvias y quebradas del parque, rodeada de bosques húmedos que muestran la fuerza y el flujo constante del sistema hidrográfico del Abiseo.
Cascada cuyo nombre describe su caída fina y delicada que recuerda un velo, situada en un entorno de vegetación densa y humedad constante, ideal para observar paisajes naturales vírgenes.
Caída destacada en el parque, caracterizada por su entorno escarpado y la energía del agua al descender entre rocas, formando pequeñas piscinas naturales en su base.

Llamada así por ser dos caídas de agua cercanas entre sí, que ofrecen un espectáculo doble de agua y vegetación, típico de los bosques montanos del Abiseo.
Cuerpo de agua ubicado en un entorno tranquilo entre montañas y vegetación nublada, donde las piedras del fondo le dan un aspecto característico y natural.
Pequeña y serena laguna que permanece oculta entre los bosques, ideal para la contemplación de aves y flora acuática típica de zonas altoandinas húmedas.
Recibe su nombre por reflejos rojizos que pueden verse en su superficie o en los sedimentos alrededor, especialmente al amanecer o al atardecer, creando un paisaje único.
De aguas más profundas y tonos oscuros debido a la sombra del bosque circundante, esta laguna ofrece un contraste visual con las otras de color más claro.
Característica por su profundidad y entorno abrupto, situada en una quebrada que forma parte del complejo sistema de cuerpos de agua del parque.
Laguna amplia con aguas tranquilas, rodeada de vegetación variada y hábitat de aves y anfibios, representando uno de los humedales interiores más atractivos del área.
Una profunda garganta natural formada por la erosión del terreno a lo largo de miles de años, donde se entrelazan ríos cristalinos y paredes rocosas enmarcadas por vegetación de bosque nublado, ofreciendo un paisaje espectacular de naturaleza casi intacta.
Uno de los principales afluentes dentro del parque, este río serpentea entre bosques montanos y quebradas, constituyendo un corredor natural que sostiene una rica biodiversidad y vistas panorámicas excepcionales de la topografía andino-amazónica.
Curso de agua importante del parque, cuyas aguas alimentan múltiples ecosistemas acuáticos y zonas húmedas. Sus riberas son hábitat de fauna acuática y aves, y forman parte del sistema fluvial que nutre los valles interiores del Abiseo.
Amplia planicie natural en medio de terrenos montañosos, donde la vegetación se abre para mostrar un mosaico de pastizales, bosques bajos y cerros. Este espacio natural destaca por sus formaciones geográficas y por ser refugio de fauna propia de zonas intermedias del parque.
Sitio natural y arqueológico donde se han encontrado restos y evidencias de ocupación humana antigua, mezclando la riqueza natural subterránea con la historia ancestral de los habitantes prehispánicos del Abiseo.
Se organizan concursos escolares, desfiles cívicos, gincanas y actividades comunitarias para resaltar la importancia de la conservación de los bosques nublados y la biodiversidad que protege el parque.

En el PNRA se ha registrado a la fecha cerca de 900 especies de fauna silvestre, distribuidas en 181 especies de mamíferos, 409 de aves, 17 de reptiles, 30 de anfibios, 14 de peces y cerca de 250 de invertebrados. De éstas, 552 especies corresponden al sector occidental y 351 al sector oriental del parque nacional. Del sector occidental, no menos de 27 especies son consideradas endémicas del Perú y de distribución restringida al PNRA y a sus inmediaciones, con varias especies amenazadas. En el sector oriental se ha reportado 18 especies amenazadas: 11 mamíferos y 7 aves.
Por otro lado, de las 1,134 especies de plantas registradas, 986 corresponden al sector occidental. En las tierras de colina existen árboles de gran tamaño, como el renaco (Ficus sp.) y el caucho (Hevea brasiliensis). Entre las especies de importancia económica destacan la sangre de grado (Croton lechleri), la uña de gato (Uncaria tomentosa), y entre las maderables, el cedro (Cedrela odorata), la caoba (Swietenia macrophylla) y el tornillo (Cedrelinga catenaeformis). Se encuentra también a dos especies de árboles consideradas en vías de extinción: el cedro de altura (Cedrela montana) y el romerillo (Prumnopitys montana).
Ecoturismo | Fotografía | Senderismo
Dirección: Noreste del Perú, en el departamento de San Martín, - Mariscal Cáceres
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