Huancavelica reconocida por su herencia quechua, antiguas minas coloniales, pueblos rurales y paisajes altos que combinan historia, cultura y naturaleza.
El nombre de Huancavelica deriva de los vocablos quechuas wanka willka, que vendría a traducirse como “piedra sagrada”.

La Plaza de Armas, construida en 1862, es el centro histórico de la ciudad y destaca por su pileta octogonal de piedra adornada con rostros femeninos tallados. Rodeada por la catedral, la municipalidad y casonas coloniales, representa el núcleo urbano y social de Huancavelica, siendo un punto ideal para iniciar un recorrido cultural.
La Catedral San Antonio, edificada entre los siglos XVI y XVII, presenta una fachada barroca de piedra rojiza y un interior con retablos de madera dorada y pinturas de escuelas coloniales. Es uno de los templos más importantes de la región y un ejemplo destacado del arte religioso andino-colonial.
Uchkus Inkañan, conocido como la “Universidad Inca”, fue un centro de investigación agrícola y observación astronómica en época inca. Cuenta con andenes, plataformas rituales y estructuras destinadas a la experimentación con cultivos, mostrando la avanzada ingeniería agrícola del Tahuantinsuyo.

El Bosque de Piedra de Sachapite es un conjunto de formaciones rocosas de hasta 20 metros de altura moldeadas por la erosión natural. Sus figuras asemejan animales, rostros y columnas pétreas, conformando un paisaje geológico único en la región que atrae a excursionistas y amantes de la naturaleza.
Las Aguas Termales de San Cristóbal, situadas a pocos minutos de Huancavelica, ofrecen piscinas naturales de agua caliente con propiedades medicinales utilizadas tradicionalmente para relajar músculos y mejorar la circulación. Son un destino popular para el descanso tras recorridos por la ciudad y alrededores.
La Iglesia de Santa Ana, una de las más antiguas de Huancavelica, destaca por su arquitectura colonial en piedra y por albergar un valioso retablo barroco de madera dorada. Su estilo sobrio y su importancia histórica la convierten en un referente del arte religioso andino y en un punto esencial para quienes desean conocer el patrimonio cultural de la ciudad.
El Puente de Izcuchaca, construido en la época virreinal sobre el río Mantaro, es un puente de piedra de arco único que conectaba antiguas rutas comerciales entre la sierra central. Su sólida estructura y su entorno pintoresco lo convierten en un atractivo histórico que permite apreciar la ingeniería colonial y la importancia del legado vial peruano.

La Laguna de Choclococha, situada en la puna huancavelicana, es uno de los humedales altoandinos más importantes del país. Rodeada de pastizales y fauna silvestre como vicuñas y aves migratorias, es un lugar ideal para la observación de naturaleza y para comprender los ecosistemas de altura característicos de la región.
La antigua mina de Santa Bárbara famosa en la época colonial por su producción de mercurio es un sitio histórico que muestra la importancia minera de Huancavelica. Aunque actualmente no se permiten ingresos por seguridad, su entorno y su historia reflejan el rol fundamental que tuvo en la economía virreinal y en la extracción de plata en el Perú colonial.
Los Baños Termales de Las Tres Boas ofrecen pozas rústicas alimentadas por aguas volcánicas a altas temperaturas, utilizadas tradicionalmente por pobladores para aliviar dolores musculares y mejorar la circulación. Su ubicación en un valle tranquilo los convierte en una alternativa natural y relajante para quienes buscan bienestar en un entorno andino.
Sopa de mondongo: Se disfruta en las diversas celebraciones de Huancavelica. Su preparación que, comienza en la noche anterior a la fiesta, consiste en mote, pecho de res, tocino, carne seca o charqui, patas de vaca, cabeza y panza de carnero. Todo
se hierve junto a un aderezo preparado con ají panca, cebolla, ajo y pimienta. Se sirve con rocoto y perejil cortado.
Carnero al palo: Potaje que surge gracias a la fusión de la gastronomía española con la nuestra. El carnero es aderezado con ajos, ají panca, chicha de jora, comino, sal y pimienta. Como lo dice su nombre, la carne aderezada es colocada en un palo, para luego ser cocinada sobre carbón durante varias horas. El plato se sirve acompañado de papas, habas, ocas y verduras.
Tiqi: Plato típico de las zonas cálidas de Huancavelica, preparado con abundante quesillo, papas sancochadas picadas, leche, mezclado con yerbas aromáticas de la zona y ají. Pero además tienen otros ricos potajes preparados con carne de alpaca considerada en el mundo como una de las carnes con menos grasa y colesterol.
Chicha de qora: Es preparada en abundante agua con qora molida, canela, clavo de olor, cáscara de piña y naranja; que son puestos a hervir moviendo constantemente, para evitar que se formen bolitas de qora. El preparado es dejado enfriar y puesto en porongos para que fermenten durante 3 a 4 días. Antes de beber, es endulzado con azúcar al gusto.
Licores exóticos: Bebida de ayrampu, la cabuya, la caña de matibamba, el chutito huancavelicano.
Mazamorra de airampo: Tiene como ingrediente al airampo (fruto andino), el cual es acompañado de frutas secas, azúcar, manzana y canela. El airampo es cocinado en agua, después se agregan las frutas secas, previamente remojadas, las manzanas picadas, cucharadas de mandioca, azúcar y canela al gusto.
Representa el paso de los Reyes Magos hacia Belén. La danza típica de esta fiesta es “Los Pastores” que veneran al Niño Jesús y los Kichka Machus, danzarines con máscaras especiales que hacen mofa de todos.
Se llama así porque la fiesta se basa en la búsqueda del niño Jesús, quien estaría en el templo discutiendo con los doctores de la Ley, para poder adorarle, cantarle y bailarle. La danza representativa es el “Baile de los Negritos”.
Los barrios de Yananaco, Ascensión, San Cristóbal y Santa Ana; son centros de esta colorida fiesta que comienza con la bajada de las cruces de los cerros. La más grande de las cruces mide ocho metros. El día central los mayordomos y sus invitados deben traer los toros más bravos de las estancias más lejanas para la fiesta taurina. Aquí participan los famosos chalanes nativos o jaladores de toros; quienes realizan esta actividad con la sonata de los waqrapucus (corneta de cuerno de toro), del que se dice que su melodía es el lenguaje de los toros. Una parte de la fiesta lo hacen los aficionados que animados por unas copas de licor desafían a los toros y a la muerte; utilizando como capa prendas de vestir como chalinas, chompas o ponchos, quienes muchas veces son cogidos por el toro, de donde ya es costumbre de la gente del pueblo decir que fue una buena corrida cuando hubo muertos o heridos.
La culminación de la fiesta de las cruces consiste en trasladar sobre los hombros el pesado madero hasta la cima del cerro, entre cantos y brindis de licor. El retorno del cerro es triste. Las mujeres descienden llorando y diciendo: ahora nos encontramos solos, huérfanos por haber dejado nuestro Dios.
Peregrinaje, misa, procesión danza de “Los Negritos”, corrida de toros a ruedo abierto con participación de espontáneos y aficionados.
La mayor parte de Huancavelica es páramo, matizado por pequeños bosques de diversas especies arbóreas. Se han introducido especies foráneas como el pino y el eucalipto. En el sector nororiental del departamento de Huacavelica, el clima tropical propio de la selva alta ha favorecido el desarrollo de una vegetación exuberante y de grandes bosques de árboles como el ulcumano (Podocarpus sp.) y el caparacho
Los auquénidos son los principales representantes de la fauna del departamento de Huancavelica; vicuñas y guanacos pastan en las mesetas altoandinas. Otros herbívoros son: tarucas, vizcachas y chinchillas.
Se divide en 19 distritos: Acobambilla, Acoria, Ascension, Conayca, Cuenca, Huachocolpa, Huancavelica, Huando, Huayllahuara, Izcuchaca, Laria, Manta, Mariscal Cáceres, Moya, Nuevo Occoro, Palca, Pilchaca, Vilca, Yauli
Capital: Huancavelica
Área: 514 km2
Población: 61.623 habitantes
Gentilicio: huancavelicano, na
Temperatura: 10 a 20 °C
Altitud: 3.676 - 3.676 m.s.n.m
Ubicación: Perú - Centro - Huancavelica